Oliver S. - Gerente de Marca Sr.

Imagínense ser el responsable de un negocio que lleva el nombre de una pralina (un bombón), de una crema para untar sobre el pan, o bien de una barra de chocolate, todos ellos no solo muy famosos, sino también por lo general líderes del mercado. Ahora imagínense que los responsables son ustedes. Consideradas todas las suposiciones anteriores, uno bien se podría sentir incómodo. A fin de cuentas, sucede que se siguen marcas con muchos más años de quienes las siguen. Marcas que se conocen desde que uno era niño. Por otro lado, esto representa también un buen reto. Son marcas conocidas por todos! Muchos las asocian a algo positivo. Por ejemplo, cada vez que le digo a un vecino que trabajo en Ferrero, la reacción es siempre una expresión radiante en su cara. Ferrero es, de hecho, algo extraordinario.

Es sobre todo en éstos momentos cuando me doy cuenta de cuan importantes son nuestras marcas para la gente. De hecho no se trata solo de buen chocolate, sino también de los mundos a través de los cuales encontramos a nuestros consumidores. Como responsable de estas marcas, es necesario asumir la responsabilidad de preservar éste aspecto también para el futuro. Pero en esta empresa no se está solo porque se puede contar con el apoyo de muchos colegas de ventas, de la planeación de los medios, de investigación de mercado, o también de los socios de las agencias, solo por citar a algunos. Obviamente es necesario procesar un sin número de opiniones e información para poder aplicarlos a favor de la marca. En estas circunstancias, es necesario tener tacto y estar actualizado en las últimas tendencias y desarrollos. Pero todo esto representa el 10% del trabajo difícil. El resto viene de un interminable proceso de aprendizaje y observación. Aprender del pasado, de los competidores, del mercado, a prescindir de su relación más o menos estrecha con una pralina, una barra de chocolate o una crema untable. Pero sobre todo, aprender de los consumidores!

Se inicia con el análisis de las necesidades del grupo a atacar. ¿En donde se encuentra los consumidores potenciales? ¿Cómo es vista la marca? Son preguntas fascinantes. A la segunda se responde con los resultados de la actividad de mercadotecnia. El objetivo es ser lo más atrayente posible. Quizá la oportunidad de convencer al consumidor sea solo una. Por lo tanto, es necesario persuadirlo inmediatamente. Las expectativas del consumidor no solamente deben ser satisfechas sino también superadas! ¿Como hacerlo? Con soluciones creativas. Con las buenas ideas con las que se conquista un cliente. Y aquí con nosotros, obviamente, el cliente siempre tiene la razón.

(Oliver S.)