Detlef L. - National Key Account Manager

En Ferrero vender significa cuidar, junto con un equipo motivado, de que las probablemente mejores y más conocidas marcas estén disponibles, allí dónde el consumidor lo espera.

Mi experiencia: Ferrero es una buena escuela. Para tareas nuevas que se le encomiendan a uno se realiza una iniciación extensa. Cada tarea nueva constituye un reto especial, que amplía así el propio horizonte. La especial entrega se recompensa con el traspaso de una responsabilidad adicional. De este modo no se deja al azar el éxito personal y el desarrollo profesional que ello implica.

Como amante incondicional de las marcas Sándwich de Leche, Nutella y Rocher, la oferta de empleo como viajante júnior despertó en mí inmediatamente un gran interés. En aquel momento trabajaba como administrativo en un organismo público. Para mí la divisa pasó a ser en este mismo instante «responsabilidad en lugar de administración». Solicité el puesto de trabajo e informé a mi familia acerca de mis planes. Nadie podía acabar de entender por qué quería dejar mi trabajo anterior para pasarme a la economía de mercado libre. En la primera entrevista me di cuenta de que éste era mi sitio. Me mostraron perspectivas y oportunidades profesionales excelentes.

Después del primer año como viajante júnior, me fue conferida la atención de grandes cuentas (grandes almacenes de autoservicio). En colaboración con nuestro Key Account se realizaban conjuntamente los objetivos de nuestros clientes. En la reunión semanal de nuestro grupo de ventas se comunicaba la forma de proceder y los éxitos. Esta reunión servía para el intercambio de experiencias. Se trataba sobre la forma de multiplicar los éxitos propios así como los de los compañeros. En el plazo de tres años pude ascender a Key Account regional. Gestión de clientes desde una perspectiva completamente diferente. En la Central de Clientes se acuerdan listados y actividades. Estos acuerdos se ponen en práctica en todos los mercados pertenecientes al Account. Cada decisión que se toma surte un mayor efecto palanca. A fin de poder contemplar el negocio no sólo desde la perspectiva de Ferrero, se redondeó mi perfil con la formación como Category Manager. En colaboración con los superiores, se crearon proyectos con el objetivo de lograr un mayor valor añadido para el consumidor final y el comercio. En estos proyectos se abandonó el “Universo Ferrero” para asesorar con neutralidad a nuestros clientes dentro de las categorías globales de dulces y productos lácteos. Gracias a la promoción y el reto consecuentes de mis superiores, he podido ascender a Key Account Manager nacional dentro de la unidad empresarial «Refrigerados».

Estoy orgulloso de trabajar en Ferrero, y espero con ilusión las experiencias que acumularé en los años venideros.

(Detlef L.)